viernes, 11 de mayo de 2018

Martin Luther King. Tengo un sueño


Monumento a Martin Luther King. San Francisco.

El 4 de abril de 2018 se cumplían cincuenta años del asesinato de Martin Luther King.
Ese día nos llegó por whatsapp un mensaje de I. proponiendo a nuestro Grupo de Amnistía Internacional que habláramos de lo que supuso este gran hombre en la defensa de los Derechos Humanos, y nos aportó el texto del discurso que pronunció en Washington. Casi nadie de los presentes lo conocíamos entero. Lo leímos con respeto, admirando su contenido, pero también la maravillosa forma en que está escrito y, sobre todo, la constatación de que los sueños de una sociedad más justa se pueden lograr. 

P. entonces quiso que habláramos de Rosa Parks, y T. se puso en pie y explicó detalladamente la valerosa resistencia de esta mujer en aquel triste autobús donde los asientos estaban clasificados según el color de la piel. Habían hablado de ella en la asignatura de Valores Eticos. 
C. recordó la novela "Como la sombra que se va", de Muñoz Molina, en la que se siguen los pasos del asesino de King desde el fatídico hotel de Memphis, por Estados Unidos y hasta Lisboa. Ello nos llevó a recomendaciones de cine que tratan la discriminación racial: "Criadas y señoras", "Figuras ocultas".
Después C. expuso la idea de que trajéramos nuestros sueños a la reunión del siguiente viernes. 
Así lo hicimos: vinimos cargados de sueños, de deseos de paz, de igualdad, de ayuda, de respeto al planeta. 
Black lives matter... (Houston, Texas, 2017)

Y eso nos dio pie a hablar largamente de discriminación de cualquier tipo, pero sobre todo de la que vemos en las clases o en el patio, en el pueblo, en España: por nacionalidad, por religión, por sexo o edad. 
Y también pensamos en común qué podemos hacer cada día para cuidar el medio ambiente, para mejorar el mundo, para recoger sueños de más gente en la Tutoría y en otras clases... para que nuestros sueños se cumplan.




Estos son los sueños 
del Grupo Escolar de Amnistía Internacional del IES Juan de Herrera:

B., alumna de 1º Bachillerato:
Yo sueño, sueño con un día en el que decir “soy gay” o “soy transexual”, obtenga  la misma respuesta que decir “soy Aries” o “mi color favorito es el amarillo”.
Sueño con un día en el que no se juzgue a las personas por el color de su piel, ni por sus intereses, sino por la bondad de su alma y por la manera en la que tratan a las personas de su entorno. Sueño con un mundo en el que no haya crueldad animal, ni especies en peligro de extinción, ni bosques muriendo. Un mundo en el que todo el mundo sea libre de tener sus propias creencias, siempre que no perjudiquen a nadie, y eso nos enriquezca a todos. Sueño con un mundo en el que todo el mundo tiene lo que se merece y sobre todo con un mundo en el que nadie tenga miedo de andar solo por la calle de noche.

A., alumno de 3º de ESO:
      Que todos seamos iguales para que no haya guerras. 

J., alumna de 4º de ESO:
Mi sueño es la igualdad, pero no solo entre hombres y mujeres, es una igualdad universal. Gracias a este desaparecerían grandes problemas, tales como la homofobia, el racismo...

C., profesora:
Mi sueño es que poco a poco deje de haber terrorismo en el mundo. Se ha cumplido hoy un poquito, pues la banda terrorista ETA ha anunciado su disolución definitiva. 

 P., alumno de 3º de ESO:
Que los muebles gobiernen los países. Los gobernantes hacen mucho mal. 

T., alumna de 4º de ESO:
Un mundo con conciencia, curiosidad y diversidad. Que evolucionáramos al ver que todos somos iguales y con derechos. 

A., alumna de 1º de ESO:
Un mundo sin presión por tu forma de ser, que puedas ser quien tú quieras. 

L., alumna de 4º de ESO:
Un mundo en que se respete al planeta en general, para que no se nos muera. 

C., profesor:
Sueño con un mundo donde nos preocupemos por hacer sentir mejor a los demás. Sueño una familia, un barrio, un pueblo, un centro educativo donde la gente sonría más. Donde nos preocupen realmente las injusticias y no podamos estar en paz hasta que logremos superarlas. 
Sueño un lugar donde siempre haya gente dispuesta a ayudar. Un mundo en el que de verdad los más desfavorecidos nos importen. 

M., profesora:
Yo sueño con un mundo sin xenofobia, donde las personas de cualquier país tengamos las mismas oportunidades. 

I., profesor:
Yo sueño con un mundo más igualitario, sin pobres y multimillonarios. 

Broken obelisk, obra de Barnett Newman (Houston)
Monumento a Martin Luther King


Martin Luther King, Jr.

"Tengo un sueño"

DISCURSO EN WASHINGTON, D.C.

FUENTE: https://www.marxists.org/espanol/king/1963/agosto28.htm

Pronunciado: El 28 de agosto de 1963 delante del monumento a Abraham Lincoln en Washington, DC, durante una histórica manifestación de más de 200,000 en pro de los derechos civiles para los negros en los EE.UU.
Versión al castellano: No consta.
Versión digital: Wikisource en Español, 2006.
Esta edición: Marxists Internet Archive, septiembre de  2006. https://www.marxists.org/espanol/king/1963/agosto28.htm
Derechos: El contenido está disponible bajo los términos de la GNU Free Documentation License.

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"


PARA SABER MÁS:
- Discurso en inglésde Martin Luther King, audio y texto.
- Martin Luther King, el poder de un sueño. Reportaje especial de El Mundo.
- Cine y Derechos Humanos: racismo.
- March, novela gráfica de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos.

lunes, 23 de abril de 2018

Charla sobre ablación. Asha Ismail: Save a girl, save a generation.


El 20 de marzo tuvimos la suerte de poder organizar una charla coloquio con Asha Ismail, de "Save a girl, save a generation", ONG que hace activismo para que ninguna mujer sufra nunca más de ablación genital, matrimonios forzados o violencia.

El coloquio comenzó a las 19:30 en el salón de actos del instituto. Acudieron unas cien personas que quedaron sobrecogidas por el relato de nuestra conferenciante.
Quienes lo desearon, recogieron un documento base sobre la mutilación genital femenina extraído de un informe de Save the children
Dimos comienzo a la sesión con una presentación informativa para introducir el tema de la ablación,  explicada por dos alumnas de cuarto. 
A continuación otras dos alumnas del mismo curso presentaron en formato de entrevista la parte en la que Asha nos habló de su propia experiencia, además de explicarnos detalles culturales y sociales para entender el contexto de la ablación.
En la reunión del viernes anterior el Grupo Escolar de Amnistía Internacional había decidido qué preguntas se harían durante la charla, que sirvieran para conocer en qué consiste la mutilación genital femenina y qué consecuencias tiene. Nos interesaba también saber a qué es debido que se haga este tipo de prácticas en la actualidad, si tiene algún significado cultural, religioso o de otro tipo en los países que la practican y cuál es la situación al respecto en Somalia y en el resto de países de África. 
Con sumo tacto, nos atrevimos a preguntar cómo vivió ella misma la experiencia de la ablación y qué consecuencias tuvo desde el punto de vista físico y psicológico, a lo que ella reaccionó amablemente explicándonos su experiencia a muy temprana edad y su largo sufrimiento desde entonces, que la condujo finalmente a la lucha contra la mutilación genital femenina mediante su ONG “Save a girl,  save a generation”. También quisimos saber en qué podemos colaborar nosotros, para mejorar la situación de la mutilación genital femenina. Su respuesta fue clara: ya colaboramos mediante la organización de este acto, para dar a conocer esta práctica tan extendida y que tanto dolor suscita. También se podría colaborar con acción de voluntariado en la ONG, como se puede ver en su web. 
Seguidamente dio comienzo el turno de preguntas en el que se clarificaron ideas, y por último fuimos unos cuantos integrantes del grupo a cenar con Asha a un restaurante, con lo que dimos fin a una jornada muy interesante.

ESTOS FUERON LOS OBJETIVOS DEL ACTO
1.  Informar de la realidad de esta práctica en el mundo.
2.  Conocer la Declaración de la Organización Mundial de la Salud sobre la ablación.   
3.  Dar a conocer la consideración de Amnistía Internacional sobre la ablación como una forma de tortura.
4.  Recapacitar sobre los Derechos Humanos conculcados por la práctica de la ablación.
5.  Conocer el testimonio de una mujer víctima de ablación.
6.  Entender el significado y las consecuencias de esta mutilación.
7.  Conocer la ONG “Save a girl, save a generation”, su modo de trabajo y la posibilidad de cooperación para que esta práctica se extinga.
8.  Potenciar la identificación de los miembros del Grupo Escolar de Amnistía Internacional del IES Juan de Herrera a través de una causa concreta.
9.  Consolidar los Derechos Humanos como una seña de identidad del Centro. 
(ARTÍCULO DE J.J. Y C.C.)



FOTOS DE LA CHARLA-COLOQUIO SOBRE ABLACIÓN FEMENINA.
Asha Ismail con el Grupo Escolar de Amnistía Internacional del IES Juan de Herrera.

Asha Ismail explica en qué países se practica la ablación.

Charla-coloquio sobre mutilación genital femenina-

Una alumna del Grupo Escolar entrevista a Asha Ismail.

Charla-coloquio de Amnistía Internacional sobre la ablación femenina.

Dos alumnas del Grupo presentan a Asha Ismail, de la ONG Save a girl, save a generation.

Otra alumna del Grupo Escolar explica los acuerdos de la ONU en relación con la ablación.

El público llenó el Salón de Actos en el acto de Amnistía Internacional.

Asha Ismail nos conmovió con su lucha contra la mutilación genital femenina. 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA
- ONG Save a girl, save a generation: http://www.saveagirlsaveageneration.org/
- OMS: Nota descriptiva, enero de 2018: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs241/es/
- La manzana de Eva, película de José Manuel Colón. Trailer: https://vimeo.com/216461986



¿Por qué educar en derechos humanos? Un artículo de Amnistía Internacional España

   Hace semanas nos escribieron desde Amnistía Internacional España proponiéndonos que colaboráramos en un artículo que querían escribir sobre la educación de los Derechos Humanos. Nos enviaron preguntas para que las respondiéramos los profesores que llevábamos el Grupo Escolar del IES Juan de Herrera durante el curso 2016-17. Finalmente vimos publicado el artículo, que copiamos a continuación: 

"Carmen Cuesta e Isidro Miguel nos narran su experiencia como docentes del grupo escolar de Amnistía Internacional del Instituto de Enseñanza Secundaria Juan de Herrera. Queremos darles las gracias por hablarnos de su labor en San Lorenzo del Escorial y a todas las personas que también lucháis para los derechos humanos sean una realidad en el mundo.
Un grupo escolar son un conjunto de activistas de Amnistía, tanto profesorado como alumnado, que deciden reunirse voluntariamente para luchar por los derechos humanos y que tienen el apoyo de la Red de Escuelas de Amnistía Internacional.
Al Instituto de Enseñanza Secundaria Juan de Herrera, en concreto, le fue concedido el premio Nacional Vicente Ferrer de Docentes para el Desarrollo el pasado 2017 por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Educación. La constancia y perseverancia, tanto de alumnos como de profesores, les condujo a presentar su proyecto a la convocatoria del premio. Y ganarlo ha supuesto un orgullo y una ilusión que les van a ayudar a seguir esforzándose por los derechos humanos.
El premio sirve como reconocimiento a su labor y como respaldo por parte de la Administración. Normalmente en los temas tratados en el aula se da más importancia a los contenidos conceptuales y procedimentales, mientras que este equipo ha logrado introducir los derechos humanos en la Programación General Anual del instituto, ayudando a promover una sociedad más igualitaria, y a desarrollar el currículum en el ámbito de los valores. Aunque en un principio había reticencias a que la actividad del grupo escolar se integrase de forma oficial en el instituto, el conjunto de la comunidad educativa (Equipo Directivo y claustro) ahora reconocen su labor.  Una muestra de ello es la incorporación de nuevos profesores al grupo, y la creación de un banco de actividades formativas que puedan incorporarse en todas las materias y departamentos didácticos, con el objetivo de seguir educando en derechos humanos.
El grupo comenzó en 2010, y enseguida conmovió a la comunidad mostrando la realidad de los menores soldados en Sierra Leona, de la mano de Chema Caballero. A partir de ahí, se profundizó durante varios cursos en situaciones de vulneración de derechos humanos en distintas partes del mundo: Colombia, China, Somalia, Eritrea, Congo...
Con el paso del tiempo, los integrantes fueron terminando sus estudios y hubo un momento en que el grupo escolar casi desapareció, pero con la ayuda del grupo local de AI de Villalba, se involucraron en campañas como ‘’Recicla tu movil’’, ‘’Sanidad para todos’’ o ‘’SOSEurope’’ y el grupo volvió a crecer, integrando alumnos de todas las edades y niveles del Instituto. El elevado número provocó algunos conflictos en relación con la organización,  pero siempre han terminado en consenso gracias a la buena voluntad de todos sus integrantes. Ahora es un grupo consolidado.
Cada miembro tiene voz, participa activamente y las decisiones se toman en un plano de igualdad. El trabajo de Amnistía motiva a todos, incluso más que las actividades cotidianas de clase, porque saben que están contribuyendo a mejorar el mundo en la medida que pueden, sensibilizando, promoviendo la solidaridad y la sostenibilidad.
Para ello, se reúnen cada viernes al terminar las clases, y se documentan para informar: realizan "pasaclases" y encuentros con otros grupos escolares de la red de escuelas, organizan charlas-coloquio sobre derechos humanos (sanidad universal, tortura durante el franquismo, la paz esquiva de Colombia, pena de muerte, la crisis humanitaria de las personas refugiadas, desplazadas, menores...).
Divulgan su labor en distintos ámbitos: jornadas por la convivencia, seminarios de formación de profesorado en Madrid y en Senegal, charlas en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense o en los Institutos de Secundaria Diego Velázquez de Torrelodones y Las Canteras de Collado Villalba.
Por otro lado también han colaborado con otras organizaciones, uniéndose a campañas de Aldeas Infantiles SOS, artistas y voluntarios locales, o para la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, junto con Centros Escolares, Scouts, ONG IAIA...).
Además, de la mano del grupo local de Collado Villalba han empezado a trabajar sobre el caso de desalojo forzoso de la comunidad guaraní Apika'y en Mato Grosso do Sul en Brasil, para lo cual proyectaron películas y documentales en la Casa de Cultura de San Lorenzo el viernes 6 de abril por la tarde y el sábado 7 por la mañana.
En definitiva, para estos dos profesores, educar en derechos humanos es ‘’una actitud ante la vida, en la que el otro no es algo ajeno’’.
Para consultar sus actividades, visitad su blog, su cuenta de instagram o su Facebook."


Más sobre Educación en Derechos Humanos: 40 años de educación ¿en derechos humanos?. Artículo de Carlos Sanguino (@sanguinofer), responsable de Menores, Educación y Diversidad Afectivo-Sexual en Amnistía Internacional

sábado, 17 de marzo de 2018

Valiente Sakris Kupila en su lucha por las personas Trans.

   

      "Soy defensor de los Derechos Humanos, especialmente de los derechos de las personas 'trans', y, junto con Amnistía, estoy trabajando para cambiar la ley sobre reconocimiento legal de género.
      Según está dispuesto en la ley actualmente por el gobierno de Finlandia, para proceder al cambio de género, uno tiene que ser mayor de dieciocho años, haber sido diagnosticado con una enfermedad mental, y haber sido esterilizado. Y yo, por lo que estoy luchando, es por el derecho a la autodeterminación. Es decir, que uno pueda llegar, rellenar un formulario y poder cambiar de género. Y seguiré trabajando hasta que la ley cambie. Ese es mi deseo. 
      Estoy muy contento de ver todo el apoyo que mi caso ha recibido aquí, en España. He estado viajando alrededor de Europa explicando mi caso y recopilando firmas. Todas estas firmas se las vamos a enviar al Secretario del Primer Ministro la próxima semana; se las vamos a entregar. 
      Esto ha sido parte de la campaña 'Write for Rights' ('Escribe por los Derechos'), y de hecho, gracias a esta campaña, el Primer Ministro de mi país ha recibido muchísimas cartas. Lo que estamos intentando hacer es precisamente elevar la  presión internacional, para que el gobierno, o bien explique por qué no ha cambiado la ley, o directamente la cambie."
Sakris Kupila en el Encuentro de jóvenes AI 2018

      Son palabras de Sakris Kupila, durante el Encuentro de Jóvenes de Amnistía Internacional que tuvo lugar el domingo 11 de marzo de 2018 en Madrid, al que acudieron cinco integrantes de nuestro Grupo Escolar del IES Juan de Herrera. Sakris explicó a estudiantes de universidad, de secundaria y jóvenes en general por qué eligió el activismo para cambiar esas leyes discriminatorias.



      Dos días antes, el viernes 9 de marzo en la sede de Amnistía Internacional España de Madrid, otras dos personas del Grupo también tuvimos la oportunidad de hablar con Sakris, esta vez en un Encuentro de Red de Escuelas.
Sakris Kupila en el Encuentro con Grupos Escolares en la sede de AI España
      Impresiona lo joven que es, pues solo tiene veintiún años. De hecho es uno de los más jóvenes defensores de Derechos Humanos reconocidos por Amnistía Internacional.
      Era aún adolescente cuando se dio cuenta de que era transgénero, pero se le denegó el reconocimiento legal de su identidad de género, porque rechazó los requerimientos que exige este proceso en Finlandia, como hemos visto en sus palabras: ser mayor de dieciocho años, tener un diagnóstico psiquiátrico y ser estéril o someterse a esterilización, lo cual tiene que resultar difícilmente asumible por cualquier persona, y en especial por un estudiante de Medicina, como es Sakris. 
      Desde que cumplió dieciocho está luchando para que el gobierno finlandés cambie esa legislación de 2013 relativa a las personas transgénero, puesto que está claro que esos requisitos violan los Derechos Humanos. 
      Amnistía Internacional se ha unido a su causa en 2017 con la campaña de firmas que secundamos en nuestro Grupo Escolar en diciembre pasado, y en la que explicamos a todas las clases del Instituto el caso de Sakris, tras lo cual conseguimos para su causa trescientas setenta y cuatro firmas, trescientas dos de alumnos y setenta y dos de adultos. 
Sakris Kupila en el Encuentro con Grupos Escolares y activistas AI.
      Tras habernos involucrado de tal manera en su lucha, fue muy emocionante que pudiéramos compartir ese rato con Sakris, durante el cual le transmitimos el apoyo de todo nuestro Grupo y el aprecio por su valentía en la defensa de tantas personas que ven incumplidos sus Derechos, no solo en Finlandia, sino también en otros muchos países. Le dijimos además que, gracias a su caso, hemos podido informarnos y tomar conciencia del problema que están sufriendo todas esas personas.
      Sakris nos transmitió su agradecimiento por el hecho de que componentes de la Red de Escuelas, aún tan jóvenes, se unan en su lucha. Agradeció todas las firmas recogidas, que se suman a las que le han llegado de todo el mundo, y, al entregársele una carpeta con mensajes y dibujos, se reconoció sonriente en uno que representa su figura casi sepultada por una montaña de cartas.
      Sakris confesó que antes tenía una gran timidez, y también que sentía una enorme soledad, por lo que reconocimos el valor de que actualmente se encuentre expuesto, con tan gran visibilidad en medios de comunicación y en redes sociales. Pero respondió que la lucha requiere eso, y que, por otra parte, la notoriedad que ha alcanzado, le sirve de protección. 
      Fue doloroso escuchar la gran incomprensión que ha soportado, sobre todo al principio, incluso por parte de su círculo de amigos y de miembros de su propia familia, hasta que comprendieron su sufrimiento. También, que haya recibido palizas por parte de gente intransigente de su pequeña localidad. Por el contrario, el apoyo firme de personas de su entorno, le ha ayudado a reconocer la verdadera amistad.  
      Fue cuando accedió a la universidad, en una ciudad más grande, cuando se vio rodeado de una red de seguridad, y cuando Amnistía comenzó a interesarse por su lucha, a reconocer su papel como defensor de Derechos Humanos, y a darle protección y acompañamiento en su trabajo en defensa de los derechos de las personas transgénero. Esperemos que con ello Sakris deje de sufrir acoso, intimidación, amenazas de palizas violentas y hostilidad abierta, hostigamientos que han llegado a obligarle a dejar sus estudios durante un año.
     La otra tarde le transmitimos que nos sorprende que Finlandia, un país nórdico que se supone avanzado (de hecho es un referente mundial en cuanto a su sistema educativo), sea tan intransigente, y le preguntamos si se están consiguiendo avances. Su respuesta fue que está siendo muy difícil, pero que confía en que pueden conseguirse cambios. Para ello, como hemos transcrito, va a ir en fechas próximas a entregar a su Gobierno las firmas recogidas. En esa entrevista le acompañará Amnistía Internacional.
#SakrisKupila #transrights #transgenderrights @sakriskupila

- Interesante artículo de Huffington Post. I Am Fighting To Stop Finland Sterilising Trans People. 

      Amnistía Internacional trabaja desde 1991 por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), que en muchas partes del mundo no son respetados y a los que se les niega el disfrute en condiciones de igualdad de su derecho a la vida, a la libertad y a la integridad física. Entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2014 fueron registrados 1731 asesinatos en el mundo contra personas transgénero. (FUENTE: http://www.rivasactual.com/archives/28520)

FIRMA LA PETICIÓN AL PRIMER MINISTRO DE FINLANDIA para exigir que el Gobierno finlandés apoye a los defensores y defensoras de derechos de las personas transgénero como Sakris y que haga que el procedimiento para el reconocimiento legal de la identidad de género sea rápido, accesible y respete los Derechos Humanos.

      

jueves, 1 de marzo de 2018

Siria, una reflexión desde el exilio

   
      Un joven sirio, técnico anestesista, tras su tiempo de servicio militar, de ver verdaderas barbaridades en el quirófano, de oír noticias falsas, apoyadas en declaraciones forzadas de presos obtenidas mediante tortura o a cambio de libertad, regresa a casa. La madre lo recibe: "¡Gracias a Dios por tu vuelta y salud!"
      Tiempo después, una noche asiste a un caso de urgencia en el precario hospital de campaña oculto en un sótano. Se trata de un joven de su edad, herido de un balazo en un ojo y otro en la tripa. No consiguen salvarlo. Este chico es un familiar con su mismo nombre y apellidos, que han confundido con él. La madre, angustiada: "Tienes que salir de aquí".
      Provisto solo de su pasaporte, de su título universitario y de unas prendas de ropa ensangrentadas durante la decena de operaciones diarias que venían realizando, cambia de casa una y otra vez y habiendo cruzado montañas durante días y días, por fin alcanzó la frontera de Líbano, desde donde, ayudado desde España por una prima suya, logró reunirse con ella. Su prima recuerda que él lloraba por la noche, gritaba, no recordaba nada y se sentía perdido y sin sentido lejos de su familia. Lo aterrorizaba en la calle cualquier uniforme, aunque fueran de personal de limpieza o de cualquier otro trabajo. Ella le aconsejó que se expresara, que verbalizara: "Os tengo miedo", y vería lo simpática que es la gente. Así lo hizo y su vida fue normalizándose. Se propuso aprender castellano, y en cuanto pudo, se compró un método, que estudió a fondo. Consiguió una beca y se matriculó en Medicina, pero ahí topó con la dura burocracia que no le convalidó su título, y que le obligó a dar marcha atrás, a examinarse de Selectividad en castellano, que aprobó, y a reiniciar la carrera desde cero.
      Denuncia la inhumanidad del sistema, pero agradece de corazón la sensibilidad de las personas que lo han socorrido en España, animado, ofrecido su hospitalidad, especialmente la de un profesor que, desinteresadamente, le ha dado "techo, comida y calor" en el seno de su propia familia.
      Recuerda con dolor que en 2013 se dejaron las fronteras abiertas, y llegaron a Siria muchos extranjeros para hacer el yihad. Las fuerzas yihadistas, ISIS, proliferó. No llegaban medicamentos, pero sí armas o dinero para comprarlas. Nos recuerda que Turquía hace negocio vendiendo chalecos, permitiendo salir, alentando la esperanza de que en Europa se necesita mano de obra, porque la demografía es baja. El destino soñado es en el norte: se sabe que en España ya hay muchos latinos y africanos.

      Un  palestino refugiado en un campo sirio, tras sufrir los ataques duros, brutales, del régimen, que causaron la muerte a muchos amigos, consiguió llegar a Turquía, donde pasó un tiempo ganándose la vida como profesor de inglés. Desde allí, consiguió llegar a España, pero, agotados los seis meses de acogida, se vio viviendo en la calle, sin ayuda oficial alguna. Reconoce que ni el sistema ni el gobierno son buenos, pero sí la sociedad española, que le da muestras de solidaridad.
      En la distancia sufre porque él está bien, pero quienes quedaron en Siria no lo están: viven en campos de desplazados, hay más de trescientos mil detenidos desaparecidos; sufren bombardeos, tortura en las cárceles... muerte. Es un verdadero genocidio a los ojos del mundo, que no quiere verlo, que se niega a actuar. Insiste: "Nos sentimos muy solos, abandonados por el mundo".

      "Algunos de mis familiares siguen allí y yo no quiero poner en riesgo sus vidas", afirma otro joven sirio, tímido, que lleva cuatro años en España y recuerda cómo sufrió bullying en su adolescencia; cómo fue testigo de las manifestaciones populares de 2011 y del estallido de la guerra; cómo vivió la falta de seguridad, de electricidad, de internet. Sus padres murieron y él vivía aislado en compañía de su gato. No pensaba en el futuro, sentía que enloquecía. Fue muy difícil separarse de su gato, pero tenía que salir de allí cuando le llegó la carta de invitación de un tío suyo y pudo conseguir el visado para trabajar en España dos años. En Líbano, en Egipto, desconfiaban de la validez del documento, y el miedo le duró hasta que, al llegar, el funcionario español le dijo: "Bienvenido a España".
      No se lo creía cuando pasaban los días y no caían bombas, y fue consciente de que no había riesgo de daño, de secuestro. Oía los pájaros, el viento, veía el jardín. Aquí aprendió a amar la vida, la tolerancia, a ser amable, a apreciar que podía hacer lo que quisiera sin importar la raza ni el origen, sino la manera de tratar a la gente. Se sintió por primera vez en su vida aceptado por cómo es, por lo que aporta.

IMAGEN: https://colectivoutopialapalabra.blogspot.com.es/2018/02/estado-espanol-charla-siria-una.html
      Son tres voces de sirios que viven exiliados en nuestro país. Su testimonio nos llegó muy hondo el sábado, 17 de febrero, en la Biblioteca Eugenio Trías, la antigua Casa de Fieras del Retiro de Madrid. Era un acto convocado por la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, como preámbulo de la  carrera por Siria del día siguiente. La charla-debate se titulaba "Siria, una reflexión desde el exilio".

     Habló también Naomí Ramírez, doctora en Estudios árabes islámicos, que lleva tiempo acercándonos el drama de Siria con lo que ella sabe hacer: traducir. Desde julio de 2011, cuelga traducciones de textos, vídeos e imágenes de la revolución siria, en su blog "Traducciones de la revolución siria".
      Leyó fragmentos de una obra que ha traducido, "El caparazón" de Mustafá Khalifa, que nos pusieron los pelos de punta por la crueldad del trato que el propio Khalifa sufrió en la cárcel de Tadmur.

      Coordinaba la charla-debate Álvaro Zamarreño, periodista de la SER, sensibilizado con todo lo que ocurre en Siria desde hace siete años, avergonzado de que nos encontremos nuevamente en una mesa redonda sobre esa guerra.
      Zamarreño denuncia que el régimen sirio está separado de la gente, con una actuación criminal, porque teme el cambio, teme la pérdida de poder que habría supuesto acceder a las reivindicaciones de democracia de la primavera árabe. Denuncia que resulte tan fácil matar a cientos de miles de personas. Poco a poco. Al parecer, la cadencia de muertos de unos ciento cincuenta al día, es una cifra que el mundo puede aceptar sin escandalizarse, sin reaccionar.
      Sin embargo, Ramírez recuerda a su vez que en 2013, llegaron a matar a más de mil trescientas personas con bombas químicas, ante lo que sí hubo una postura de condena, lo que ocasionó que ese mismo año la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz, máximo reconocimiento a su importante labor en ayudar a la destrucción de estas armas en la guerra civil siria. Labor que fue vana, porque se sabe que siguen utilizando este tipo de armas. El mundo no quiere armas químicas, pero sí las madres: sobrecoge que prefieran que sus hijos mueran por este medio, que al menos deja los cadáveres enteros.

      Un asistente pregunta: "¿Cómo os sentís los sirios?" 
      Los tres sirios que habían intervenido expresan lo mismo: se sienten perdidos, desesperados respecto a la guerra, sin saber a qué atenerse, con la incertidumbre de qué va a pasar. Cada uno en algún momento de su intervención dice que en España se sienten escuchados, que la gente es generosa actuando, contribuyendo, pero el gobierno no.
      Y claman:
      ¿Qué pasa con las voces que pedían justicia para Siria en 2011?
      ¿Por qué no se escucha a los periodistas? ¿Por qué muchos medios de comunicación no informan de lo que sucede? Ya no se habla de refugiados. Están en Afganistán, Turkía, Pakistán, Líbano... en las puertas insolidarias de Europa. Solo se habla de ISIS, no de la gente que quiere democracia, libertad. No del régimen que lo impide y reprime, con el ejército, con los aviones, con el apoyo ruso que bombardea civiles, y con los intereses de Estados Unidos.
      ¿Por qué no dicen nada los sindicatos, las organizaciones de izquierda, ante una brutal represión que se inició por la represión a quienes en manifestación con ramas de olivo pedían libertad, justicia, democracia? Con su inacción, están apoyando el genocidio de Al-Assad.
      A los tres los atormenta que no haya ninguna declaración cuando se dan ataques con cloro, como si no pasara nada. Parece una confabulación. Bashar Al-Assad ha amenazado con mandar terroristas a la profundidad de Europa.
      Parece que Bashar Al-Assad ha ganado.
 
Visita de Basser Al-Assad a España en 2010
      ¿Está en nuestras manos cambiar?
      AAPS (la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio) está haciendo lo que puede, por ejemplo con las tres ediciones de Corre por Siria en Madrid y las dos en Santander, que dan visibilidad al conflicto y sirven para recaudar dinero con el que se envían a los campos de desplazados en Siria contenedores de ayuda humanitaria que organizaciones de todo tipo recogen en múltiples puntos de España. Ya van noventa camiones cargados de humanidad. En unos meses en que la ONU ha denunciado que ninguna ONG está consiguiendo llevar ayuda humanitaria, la AAPS sí llega.
      También apoyan a ciento veintitrés familias que necesitan ayuda. Cristina, de la Asociación, nos anima: "Podemos ayudaros a que os suméis. Todos tenemos cabida para hacer algo, aunque consideremos que no somos nadie, que no somos nada."
 


      Nos informan de que también se puede apoyar el movimiento Families for freedom. Es una ONG iniciada por mujeres que reclaman conocer el paradero de sus familiares desaparecidos.

      Asma, de quince años, está decidida a a correr con su hermano, empujando su silla de ruedas. A quienes le dicen que es mucho esfuerzo para una chica tan joven, les responde: "Si salí de Siria empujando esa silla, con mi hermano y todos nuestros enseres, ¿cómo no voy a poder recorrer estos cinco kilómetros? "
       Se levanta frente a nosotros. Tímida, digna con su pañuelo y un papel en la mano, canta una preciosa canción siria, en su lengua, con voz débil, temblorosa. Una mujer la corea para animarla y entonces se unen todas las voces sirias que hay en la sala: no entendemos la letra, pero nos emocionan, porque transmiten ternura, nostalgia, el doloroso recuerdo de su patria lejana, bombardeada, olvidada del mundo.

   
      Esto fue el 17 de febrero. A 1 de marzo el drama ha aumentado día a día: Guta Oriental destruída, muchos muertos más, denuncia de violaciones, treguas rotas, un frío siberiano en tiendas de campaña de campamentos de desplazados, de refugiados...



domingo, 4 de febrero de 2018

III recogida solidaria para personas desplazadas en Siria. El Grupo Scout Matterhorn 217

      Mientras los medios de comunicación se ocupan desde hace meses de otros asuntos que no avanzan, ocurren sucesos en el mundo, la gente lleva su día a día lo mejor que puede. Algunos sufren, algunos se dejan la piel en sus labores solidarias, muchos están dispuestos a poner todo lo posible de su parte en pos del ideal de que cambie el mundo, aunque sea un poquito.
      Así es. Lo hemos vuelto a constatar en la respuesta que estamos recibiendo desde el momento en que hemos publicado la convocatoria de nuestra tercera recogida solidaria: el AMPA del IES Juan de Herrera y el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial han difundido nuestro cartel; nos ha llamado un querido compañero, profesor ahora en un IES de Vallecas, con el ánimo de sumarse a nuestra iniciativa o de organizar también una campaña en su Instituto actual, y, como el año pasado, se nos une en esta empresa el Grupo Scout Matterhorn 217 .
    A pesar de que, por motivos que no vienen al caso, este año la actividad se ha convocado con escaso tiempo y para solo cinco días, los Scouts han mostrado su capacidad de reacción inmediata y de organización, y convocaron a los suyos para que entregaran productos solidarios el sábado pasado, tanto en su sede de Madrid como en el albergue Fuentenueva, de San Lorenzo.

      El resultado se ve en esta foto que nos envía Alicia, y lo que vivieron el sábado, lo relatamos con sus propias palabras:
      "La recogida ha sido emocionante. Padres, madres y educandos del Grupo han ido llegando a a la reunión cargados de objetos para la recogida con la que ya llevamos colaborando dos años. 
      Y es emocionante la implicación, el cariño y el trabajo que lleva esto detrás. 
      Nos sentimos con la responsabilidad y con el privilegio de poder ayudar a quienes necesitan ayuda en estos días más crudos. Y no lo pensamos dos veces. Estamos ahí. Con el afecto y la responsabilidad requerida. 
      Personas que ayudan a personas. Todos juntos siempre es más fácil."

      Y es verdad, Alicia, y tu Grupo de Scouts: todos juntos podemos conseguir pequeños logros. En eso estamos. Un millón de gracias por sumaros a esta campaña otra vez. Por Siria, por gente que sufre.

Cuarenta y seis mantas de lana tejidas a mano. Las IAIAS

            Hoy lunes en nuestro Instituto empieza la III Recogida solidaria para personas desplazadas en Siria, y por eso el viernes quedó preparado el vestíbulo, con cajas abiertas que irán 'llenándose de esperanza', como dice nuestro cartel.
      Las aulas se habían ido vaciando a las dos y cuarto, como cada viernes, pero no todo el mundo se marchó directamente a casa, sino que, una vez más, como cada viernes, unas cuarenta personas entre alumnado y profesorado, nos encaminamos a la cafetería y, tras debatir distintos asuntos mientras comíamos, nos pusimos manos a la obra: a armar cajas y reforzarlas con cinta de embalar, a poner una mesa cubierta con el hule de Amnistía y, sobre ella, una muestra de los productos que recogeremos; a diseñar carteles, a imprimir etiquetas, a buscar atriles...
      ... Y a guardar las ¡cuarenta y seis mantas! que nos ha donado la Asociación IAIA (Asociación de labores solidarias de la IAIA). Preciosas mantas de múltiples colores, de distintos tamaños, de puntos diversos tejidos en cuadraditos de lana. 
     Tenemos que contarlo bien: el miércoles por la noche nos escribió Carolina, una de las personas de Aldeas Infantiles SOS que habían colaborado en nuestro Festival de noviembre, anunciándonos que las IAIAS tenían mantas de lana tejidas a mano para mandar a Siria con la campaña solidaria de nuestro Grupo. Es inenarrable la emoción provocada por semejante ofrecimiento, y esa emoción creció cuando, por medio de su web, conocimos el proyecto imaginativo y humano que desarrollan las IAIAS. 
      ¡Qué buen nombre para esta Asociación! Contrariamente a lo que primero habíamos pensado, ese nombre de IAIAS no son siglas, sino la forma cariñosa de llamar a las abuelas en catalán. ¡Claro! ¡Yayas! Porque quienes tejen esos cuadraditos son mujeres de Centros de la Tercera Edad.  

      Cuanto más conocemos el proyecto, más crece nuestra admiración. Las personas de la asociación recogen ovillos, madejas de lana que dona la gente de forma altruista, y ellas llevan esa lana a residencias. Allí, las residentes elaboran sus creaciones mientras pasan el tiempo concentradas en su labor, con la mente activa, en compañía de otras. Una tricota, mientras la de al lado hace ganchillo, y comentan sobre el punto tal o cual, pero también recuerdan aquella colcha que costó noches enteras terminar, o los visillos diferentes de las ventanas de toda la casa, los paños de un punto que le enseñó su vecina, las decenas de baberos de perlé para regalar a bebés a lo largo de los años o los gorritos a juego con patucos y jerseicitos de recién nacidos, la toquilla que hizo su cuñada, el puesto del mercadillo de los lunes donde encargaba la lana, los callos de los dedos, la artrosis que fue dejando doloridas y agarrotadas como sarmientos sus manos ...
      Tejen mientras cuentan historias que son repaso de su vida y poco a poco su cuadradito de lana va tomando forma, de un color que combinará con el que está haciendo la de enfrente. Así pasan los ratos. 



      Y cuando están terminados, pasan las de las IAIAS a recogerlos todos y los unen formando esas preciosas mantas que nos esperaban en su modesto local de Villalba y que nos entregó Sagrario, una voluntaria encantadora que nos habló de mujeres mayores que tejen a pesar de que les falla la vista, a la vez que  cosía diligentemente etiquetas a unos ositos de lana que van a ir a otro destino solidario.
      Con Sagrario y su hija cargamos las mantas en nuestro coche, llenando hasta los topes el maletero y todo el asiento de atrás. 




      Son esas mantas que el viernes pasado hemos palpado con admiración en la reunión del Grupo, y luego hemos doblado y metido en sus cajas con el mensaje "Dona tu ovillo", contribuyendo a esa red de solidaridad que las IAIAS tejen. 

      Estas mantas llegarán a Siria, a campos de personas desplazadas porque la guerra las ha expulsado de sus hogares. Y las abrigarán. Es una lana especial. De las IAIAS.